Hoy es trece de Noviembre y hace exactamente dos meses que cogíamos un avión de Air France con destino Beijing para reunirnos con nuestro peque.
Nunca en la vida podré olvidar lo que llegué a sentir el 12 de agosto cuando mi querida amiga Pili marcó nuestro número de teléfono ...
Pero lo que hemos vivido desde ese día... uf!
Primero dimos la noticia en los trabajos, a conocidos, amigos y familiares, porque muy pocos estaban al tanto de nuestras intenciones de adoptar por segunda vez. Papeleo, prisas, compras, preparativos, maletas, aeropuertos, muchas horas de vuelo, muchos nervios, uf!...
Y después... risas, tranquilidad, mucho orgullo, satisfacción y mucha mucha felicidad.
Estos dos pares de ojitos, mis ojitos de chocolate y mis ojitos de almendra, tan diferentes y tan iguales al mismo tiempo, unidos por nuestro particular "Hilo Rojo" me han devuelto la alegría, la alegría que en un momento determinado creí haber perdido...
Me encantaría saber quienes fueron y en qué se basaron los que realmente tomaron la decisión de que fuesen estos y no otros los ojitos que nos lo han devuelto todo a mi marido y a mi, para poder abrazarlos y decirles que estos ojitos son...
LO MEJOR QUE NOS HA PASADO!!!